Fisioterapia
Fisioterapia proviene del griego, de la unión de “physis” (naturaleza) y “therapeia” (tratamiento); es decir, tratamiento a través de medios físicos. La OMS definió la fisioterapia, ya en 1958, como “la ciencia del tratamiento a través de: medios físicos, ejercicio terapeútico, masoterapia y electroterapia. Además, la fisioterapia incluye la ejecución de pruebas eléctricas y manuales para determinar el valor de la afectación y fuerza muscular, pruebas para determinar las capacidades funcionales, la amplitud del movimiento articular y medidas de la capacidad vital, así como ayudas diagnósticas para el control de la evolución”.

Terapia Miofascial
La terapia miofascial es una especialidad de la fisioterapia dirigida a equilibrar funcional y estructuralmente el organismo. El tratamiento se realiza sobre el sistema fascial. El sistema fascial es una gran red aponeurótica que envuelve, conecta, protege y controla todo nuestro cuerpo. Cuando se produce un desajuste en el equilibrio del sistema fascial sobrevienen dolores y /o limitaciones del movimiento que nos impiden un correcto desarrollo funcional. Es una terapia que se puede aplicar y ajustar a cada persona en particular, si bien , como tantas otras terapias presenta una serie de contraindicaciones.

Acupuntura
La acupuntura es una de las diversas técnicas que utiliza la Medicina Tradicional China para recuperar el equilibrio y mantener un buen estado de salud. La acupuntura se basa en la inserción de unas agujas en diferentes puntos (situados a lo largo de unos recorridos, denominados meridianos) del cuerpo para prevenir o tratar los desquilibrios energéticos del ser. De esta manera, no sólo se contempla como desequilibrio un problema físico, sino también, las alteraciones psicoemocionales.

Tai Chi
El Tai Chi (T’AI CHI CH’UAN) se puede definir como un tipo de ejercicio o entrenamiento en el que se conjugan principios metafísicos, meditación y medicina chinas. Los orígenes se remontan a la antigua China, donde nació como arte marcial. Con el paso del tiempo se observó que su práctica continuada producía ciertos efectos físicos y psíquicos positivos, predisponiendo a la persona practicante a una vida de serena longevidad. Así pues, hablar del T’ai Chi Ch’uan es hablar de una mezcla de gimnasia, arte marcial, terapia y camino de autorrealización o conocimiento. Y todo ello se conjuga para proporcionar una sensación de armonía y bienestar. Conseguirlo pasa por: aprender a sentir nuestro cuerpo, nuestra energía; aprender a guiarla y concentrarla a través de nuestra consciencia, para, finalmente, centrarla en nuestro espíritu, es decir, conocernos a nosotros mismos. Como técnica terapéutica, recarga y equilibra energéticamente el cuerpo, mediante la coordinación de la respiración con el movimiento. Estudios realizados por investigadores, tanto en Oriente como en Occidente, muestran la evidencia de su efectividad como ayuda en el tratamiento de diversas enfermedades.

Entre sus efectos más conocidos:

  • Ayuda a regular el ritmo cardiorespiratorio
  • Regula el volumen respiratorio.
  • Mejora la circulación de retorno.
  • Fortalece la musculatura, sobre todo, en piernas y espalda.
  • Elastifica todo el sistema músculo-tendinoso.
  • Mejora el trofismo tisular.
  • Nos ayuda a afrontar las presiones  y tensiones de la vida moderna.
  • Ayuda a integrar el esquema corporal.
  • Desarrol la la percepción sensorial.
  • Nos muestra el miedo y la rabia que guardamos en nuestro interior, y nos ayuda a transmutarlo en serenidad y amor incondicional.